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Las malas noticias

Está claro que a nadie le gusta recibir malas noticias, nunca, ninguna, de ningún modo....
Pero están ahí. Y de forma consciente o inconsciente se nos prepara para asumirlas.

Se nos prepara con una mascota, que al morir se supone que nos ayuda a entender y a asumir la muerte
Se nos prepara con negativas frustrantes de vez en cuando, para que entendamos que no se puede conseguir  todo.
Se nos prepara con películas e historias tristes, para que sepamos que en cualquier momento, nos puede tocar a nosotros....

Pero...
No se nos prepara para dar una mala noticia (bueno, vale, los médicos y policías me los salto)
En general, cuando tenemos que dar una mala noticia, no tenemos ni idea. 
No sabemos como enfrentarnos siquiera a "romper" con quien queremos romper, o a decir "No" a alguien que queremos, o a darnos la vuelta ante alguien que no quiere nuestra ayuda.

Crees que se debería prepararnos para dar una mala noticia, bueno ya no una mala noticia, si no una desagradable de dar? Yo creo que si. 
Aunque eso puede ser muy complicado, porque no sabría como hacerlo. 

Duele hacer daño... Al menos a mi...

Lo sé, me doy cuenta de que no es una entrada más, que no es algo que yo suela escribir.
Este es tan solo un pensamiento en alto, que me apetecía plasmar. 

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