Ir al contenido principal

Las malas noticias

Está claro que a nadie le gusta recibir malas noticias, nunca, ninguna, de ningún modo....
Pero están ahí. Y de forma consciente o inconsciente se nos prepara para asumirlas.

Se nos prepara con una mascota, que al morir se supone que nos ayuda a entender y a asumir la muerte
Se nos prepara con negativas frustrantes de vez en cuando, para que entendamos que no se puede conseguir  todo.
Se nos prepara con películas e historias tristes, para que sepamos que en cualquier momento, nos puede tocar a nosotros....

Pero...
No se nos prepara para dar una mala noticia (bueno, vale, los médicos y policías me los salto)
En general, cuando tenemos que dar una mala noticia, no tenemos ni idea. 
No sabemos como enfrentarnos siquiera a "romper" con quien queremos romper, o a decir "No" a alguien que queremos, o a darnos la vuelta ante alguien que no quiere nuestra ayuda.

Crees que se debería prepararnos para dar una mala noticia, bueno ya no una mala noticia, si no una desagradable de dar? Yo creo que si. 
Aunque eso puede ser muy complicado, porque no sabría como hacerlo. 

Duele hacer daño... Al menos a mi...

Lo sé, me doy cuenta de que no es una entrada más, que no es algo que yo suela escribir.
Este es tan solo un pensamiento en alto, que me apetecía plasmar. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

LA TELEOPERADORA DEL BANCO SANTANDER.

Debo dinero. Voy con retraso en los pagos de la hipoteca, que tengo en el Banco Santander, porque el "iluminado" del director de mi oficina no hizo bien su trabajo (o no sabe utilizar la calculadora) y cuando se suponía que me iba a ayudar a solucionar un problema, me metió en otro peor.
Desde hace unos meses, me llama unas 20 veces al día, el departamento de recobros del Santander. Al principio les contestaba, les explicaba la situación, les indicaba el día en que podría hacer un ingreso, etc. Siempre con la amabilidad que me carácteriza. Entre otras cosas, porque entiendo que es su trabajo y se supone que no hay nada personal en su llamada.
Después de encontrarme con varias teleoperadoras de lo más borde, maleducadas y groseras que no solo no atendían a razones, si no que además se molestaban en tratarme como si yo fuera una vividora y mala persona. Dejé de cogerles el teléfono a pesar de que empiezan las llamadas a las 8 de la mañana y la última llamada es sobre …

Listas y más listas

Es lo que tiene la finalización de un año

Nos da por listar todo lo que podemos, y a veces, hasta lo que no podemos. 


Las películas que he vistoLas películas que no he vistoLas películas que quiero verLos libros que quiero leerLa gente que he conocidoLos famosos que se han idoLas recetas que quiero probarLos kilos que quiero perder...

Y así hasta la eternidad....

Yo hago listas, muchas, me encanta hacer listas. Para eso tengo mi Bullet Journal , pero es algo que voy haciendo según el momento. 

Eso de hacerlo a final, de año, o a principio del mismo, a mi no me funciona. Porque se me olvidan. Pasan a ser algo que no me molesto en mirar. 

Aunque este año, estoy pensando en pasar mis listas incompletas a mi nuevo BuJo, pero añadiendo una lista nueva. 

Y no, no será de propósitos (que por cierto, los encuentro frustrantes). Será una lista de superaciones. 

Una lista en la que voy a ir escribiendo los problemas con los que lidio, y la solución, o la forma en la que los voy a ir superando. 

Porque…

#HoySoy YO

Me llamaban rebelde, de pequeña. No sé porqué

Ya que nunca fui de esas rebeldes que se encaran a nadie, no tenía el valor suficiente para hacerlo. 
Era de esas rebeldes que parece que obedecen, pero acaban haciendo lo que quieren. Así... discretamente. 

Es algo innato, un toque de supervivencia imagino. 

Cada uno crece y evoluciona como puede, o como le dejan. 

Ya adolescente, aprendí a usar mis "armas de mujer", que ahora, visto en la distancia, suena taaaan feo... 

La verdad es que nunca me he declarado abiertamente feminista. Ni bisexual, ni escritora, ni sincera, ni tantas cosas que soy. 
Supongo que porque no he tenido la necesidad de hacer ese tipo de declaraciones. 

Pero será por la edad, o por la seguridad en mí misma, que me ha costado más de cuarenta años conseguir, que ahora no me importa hacerlas. 

Sigue sin ser una necesidad, pero ya no guardo mi ser en la intimidad de mi familia y amigxs. 

Quizás también tenga mucho que ver, el tener a mi lado a unas grandes mujeres, que…