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La loba y la zorra

Hubo una vez en un bosque junto a una playa, que se encontraron una loba y una zorra.
Se miraron de soslayo, porque tenían otras cosas en las que pensar, y siguieron su camino.

Pasado el tiempo, mucho tiempo, volvieron a coincidir en un río en el que los animales del bosque solían ir a beber.

Se miraron como si fuesen amigas de toda la vida. Sabían que se conocían, que tenían algo que las unía, aunque no sabían qué podía ser.

La zorra comenzó a charlar, contaba historias de tramperos y cazadores que la acechaban constantemente.
La loba disfrutaba de esas historias, de su lucha por la supervivencia, de sus tretas para escapar y salir victoriosa de las diferentes trampas. Le admiraba.

La loba también contaba sus historias, de como dirigía su manada, de cómo enseñaba a sus cachorros a evitar los cazadores, de cómo los había burlado en alguna ocasión y de cómo salvó la vida al escapar de una trampa.
La zorra le prestaba toda su atención. Le admiraba.

Habiendo ya oscurecido, una rata que había estado pendiente de ellas, se acercó sigilosamente.
Al ver que tanto la zorra como la loba se habían percatado de su presencia, se atrevió a hablar: "Hablais mucho de vosotras, pero no del daño que seguro que habéis hecho. De los animales a los que habéis devorado sin saber de su vida. Soys peligrosas y por eso los cazadores os persiguen."

La loba le dió la espalda, esa rata no tenía nada que hacer. 
La zorra le dijo a la rata: "Para ser tan pequeña eres muy valiente. O quizás muy idiota al decir algo así a quien puede destrozarte de una dentellada"

A lo que la rata le contestó: "No digo nada que no sea verdad. Todos sabemos que los lobos son asesinos, que matan el ganado, no saben cuidar a sus crías y aparentan ser perros, pero los humanos los saben reconocer. Y todo el mundo sabe que los zorros matan las gallinas, son una plaga y aunque parecen perros tampoco los querrán nunca los humanos."

En ese momento la zorra y la loba se miraron, sabían lo que íban a hacer sin hablar.
La loba pisó la cola de la rata y la zorra le piso los bigotes.
Y le dijo la loba: "Mi amiga zorra, por si no te has dado cuenta, no necesita ser perro, no necesita a los humanos, porque su inteligencia le permite ser libre aún con plagas como tú"
Y la zorra continuó: "Mi amiga loba no quiere ser perro porque su manada necesita de su inteligencia y su libertad vale demasiado para acercarse a los humanos" 

Y la dejaron ir. La rata huyó gritando improperios. 
Al poco escucharon un golpe seco, y al acercarse la loba y la zorra vieron a la rata muerta presa en una trampa.

Esta historia tiene moraleja, y es que por mucho que la sociedad "sepa" de nosotras, por mucho que nos etiqueten y se den el lujo de decirnos las verdades, nuestra libertad, aquello que nos define, es lo que nos debe importar. (Que de ratas hay demasiadas :P )

Y lógicamente está dedicado. tqm y lo sabes ;)

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