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Amor y autoridad

De todos es sabido que tengo 3 hijas, bellas, inteligentes, sanas y estupendas.
Soy una madre orgullosa, ya que son unas niñas con las que se puede ir a cualquier sitio y saben comportarse con respeto, sin dejar de ser niñas.


Me he dado cuenta que me gusta dar libertad a mis hijas, con sus consecuencias y sus decisiones. Para mí es importante que sean consecuentes, independientes y sobre todo respetuosas. 
Eso no significa que sea una madre completamente permisiva y que mis hijas no tengan que cumplir unas normas, más bien al contrario. Soy muy sargento.


Tienen pocas normas, pero se cumplen a rajatabla. Y por supuesto estoy pendiente de ellas y saben que siempre estoy para ayudarlas, guiarlas y a veces para cortarle las alas...


Todo esto viene a que parece que está desfasado eso de decir NO a los niños. Que muchos de los padres que tengo alrededor piensan que sus hijos por ser pequeños pueden hacer todo lo que les plazca y no se les puede corregir. Y lo más alucinante es que parece que esos niños nunca crecen, por lo tanto nunca se les puede contrariar o frenar cuando se están comportando mal.


Cada uno es libre de educar a sus hijos como le dé la gana, pero luego que no se extrañe si los demás no tienen tiempo para salir con ellos y su familia.....

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