Ir al contenido principal

Recuerdos..


Todos tenemos recuerdos.

Mejores o peores, esos recuerdos son parte de nuestra vida y han formado parte de lo que somos hoy.

He estado escogiendo fotos para un albúm de fotos que mi tia me regalo por navidad (ya era hora no?) y he podido rememorar momentos agradables de mi vida.
Entre otras cosas porque normalmente se hacen fotos de lo bueno.

La verdad es que en papel fotográfico tengo muy pocas, porque las que hay hechas antes de conocer a mi marido no están en mi poder y las que se hacen ahora se quedan en el albúm de fotos digital del pc.

Bueno, que me pierdo, el simple hecho de poder rememorar buenos momentos, ha conseguido que mi mente haya trabajado algo más ampliando mis recuerdos a muchos más.

He recordado como me peleaba con mi hermano el pequeño y consentido cada vez que se le ocurria una de sus travesuras.
Hoy es un niño de 10 años encerrado en el cuerpo de un hombre de 32 años del que me siento muy orgullosa

He recordado como le contaba cuentos a mi hermana cuando estabamos tristes, hasta que conseguía que se riera.
Hoy tengo una relación algo alejada de ella, pero siempre deseandole lo mejor.

He recordado a mi madre y a mi padre, sin poder evitar liberar una lágrima por cada uno.

Tengo muchos recuerdos feos y desagradables, pero soy muy afortunada, porque la mayoría de recuerdos son buenos y desde los últimos 15 años son geniales.

Es bueno recordar alguna vez, pero es mucho mejor disfrutar del presente.

SI, SOY MUY AFORTUNADA...

Comentarios

  1. M encanta la reflexión a la que has llegado gracias a un puñado de fotos. O, mejor dicho, a un montón de momentos que se quedaron impregnados en un trozo de papel (o en unos cuantos píxeles, poniéndonos modernas).

    Adoro las fotografías.

    Tengo un montón de ellas guardadas en una caja de zapatos de cuando era una cría y no son pocas las veces que me paro averlas todas.

    Ahora echo mucho de menos revelarlas, aunque con el último formateo (y la pérdida de tooooooodas las fotos que tenía en el PC por culpa de un despiste) prometí que las iba a revelar todas...

    Creo que la pereza puede a la nostalgia.

    ResponderEliminar
  2. Así es, decía Machado que hoy es siempre todavía. Volver al pasado es bueno siempre y cuando no consiga atarnos y hundirnos en la nostalgia.

    También había una canción de Manuel Cuesta, "Báilame el agua", basada en la película homónima que decía: "Hoy vale más el presente, que todo lo vivido..."

    Un saludo

    P.D: Por si tienes curiosidad te dejo un link de youtube donde se puede escuchar la canción de Manuel. Es un poco cursi con todas las imágenes que le han puesto pero es lo único que he encontrado.

    http://www.youtube.com/watch?v=gJk9mQPAjaM

    ResponderEliminar
  3. El otro día mi primo me dijo que sería guay haber llevado la cámara de fotos para inmortalizar cierto momento, y recuerdo que le dije que ciertos momentos son inolvidables precisamente porque son inesperados, y si son inesperados no puedes llevarte preparada una cámara, mejor vivirlo, disfrutarlo y guardarlo en tu memoria.

    Lástima que de muchas cosas buenas no se tengan fotos...

    ResponderEliminar
  4. Perséfone, hay que tener mucho cuidado con las fotos del pc, corren el riesgo de perderse facilmente....
    Deprisa, preciosa la canción de bailame el agua,gracias por el enlace.

    Mi querido Rubén,los mejores momentos no suelen estar acompañados de fotos, si no de sentimientos. Lo mejor del mundo es poder acordarse de los sentimientos que nos producen esos recuerdos...

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Siempre se agradece un comentario, siéntete libre de opinar :)

Entradas populares de este blog

LA TELEOPERADORA DEL BANCO SANTANDER.

Debo dinero. Voy con retraso en los pagos de la hipoteca, que tengo en el Banco Santander, porque el "iluminado" del director de mi oficina no hizo bien su trabajo (o no sabe utilizar la calculadora) y cuando se suponía que me iba a ayudar a solucionar un problema, me metió en otro peor.
Desde hace unos meses, me llama unas 20 veces al día, el departamento de recobros del Santander. Al principio les contestaba, les explicaba la situación, les indicaba el día en que podría hacer un ingreso, etc. Siempre con la amabilidad que me carácteriza. Entre otras cosas, porque entiendo que es su trabajo y se supone que no hay nada personal en su llamada.
Después de encontrarme con varias teleoperadoras de lo más borde, maleducadas y groseras que no solo no atendían a razones, si no que además se molestaban en tratarme como si yo fuera una vividora y mala persona. Dejé de cogerles el teléfono a pesar de que empiezan las llamadas a las 8 de la mañana y la última llamada es sobre …

#HoySoy YO

Me llamaban rebelde, de pequeña. No sé porqué

Ya que nunca fui de esas rebeldes que se encaran a nadie, no tenía el valor suficiente para hacerlo. 
Era de esas rebeldes que parece que obedecen, pero acaban haciendo lo que quieren. Así... discretamente. 

Es algo innato, un toque de supervivencia imagino. 

Cada uno crece y evoluciona como puede, o como le dejan. 

Ya adolescente, aprendí a usar mis "armas de mujer", que ahora, visto en la distancia, suena taaaan feo... 

La verdad es que nunca me he declarado abiertamente feminista. Ni bisexual, ni escritora, ni sincera, ni tantas cosas que soy. 
Supongo que porque no he tenido la necesidad de hacer ese tipo de declaraciones. 

Pero será por la edad, o por la seguridad en mí misma, que me ha costado más de cuarenta años conseguir, que ahora no me importa hacerlas. 

Sigue sin ser una necesidad, pero ya no guardo mi ser en la intimidad de mi familia y amigxs. 

Quizás también tenga mucho que ver, el tener a mi lado a unas grandes mujeres, que…

La pintora solitaria #Cuento

.craig / Foter / CC BY-NC-ND
Pareciese que nunca había sido feliz; que nunca hubiese sonreído libremente. 

Alba pasaba desapercibida en el gran restaurante, a pesar de ser la pastelera de uno de los restaurantes de postín de su ciudad. 
Menuda, rubia, de un blanco de piel que podríamos calificar de pálido, labios finos, ojos claros pero discretos.
Discreta.... esa es la definición perfecta para ella, una personita discreta.

Sus compañeros conjeturaban sobre su vida, pero nadie sabía nada a ciencia cierta. 
Nunca se le veía con prisa por salir, no hablaba de su familia, ni de sus aventuras o amores, ni de sus amigas o amigos. No hablaba por teléfono con nadie y, aunque era correcta con todo el mundo, nunca había sido social con el personal.

Pero eso era en su vida "de fuera", como le gustaba llamarla. Esa vida que servía para pagar las facturas; la que le convertía en una persona "normal"; la que había estudiado; la que le aportaba una rutina de la que huir.

Pero ella tenía…