Ir al contenido principal

T.D.T

Hola,

Ya hemos sufrido el apagón analógico, ahora ya disponemos de un montón de canales de televisión, en mi caso 32 y y otros tanto de radio.

La pega es que, a pesar de disponer de tantos canales, no hay nada decente....

Hay varios canales que son sólo de televenta, en los que repiten una y otra vez las maravillosas ventajas de aparatos absurdos que la gente compra para utilizar una vez y luego guardar en el trastero....

Hay un par de canales de economía, en los que si no eres un experto finaciero, no te enteras de nada de lo que dicen. Si mucho vas pillando palabras sueltas como Euribor,índice máximo, estadíticas, crecimiento, crisis....
Lo difícil es poder unirlas en una frase que no suene a chino...

Otros tantos canales de noticias, en los que repiten hasta la saciedad las tragedias y desgracias de la humanidad, para nuestra información.

Hay también dos o tres canales infantiles, estos son los más utilizados en mi casa, en los que también repiten series infantiles y juveniles cada día.

Reconozco que cuando llego a casa, en el momento en el que decido ver algo de televisión, primero es quitar el canal infantil por el que se hayan decantado en ese momento alguna de mis hijas, luego paso a hacer zapping por todos los canales y, por norma, acabamos poniendo alguna peli de nuestra videoteca, o si mucho alguna serie de las "novedosas" que me apetezca ese día, que son muy pocas.

Encuentro que la calidad de los programas ha caido en picado. No es que la televisión anterior fuera un dechado de virtudes, pero ahora tienen demasiados huecos que cubrir y no se molestan en encontrar algo lúdico y novedoso con lo que hacerlo. Soy una fan de los Simpson, pero hasta ellos se me están atragantando....

El punto positivo, es que de esta forma la televisión ha pasado al último plano en el ocio familiar.

CONTINUARÁ....

Comentarios

Entradas populares de este blog

LA TELEOPERADORA DEL BANCO SANTANDER.

Debo dinero. Voy con retraso en los pagos de la hipoteca, que tengo en el Banco Santander, porque el "iluminado" del director de mi oficina no hizo bien su trabajo (o no sabe utilizar la calculadora) y cuando se suponía que me iba a ayudar a solucionar un problema, me metió en otro peor.
Desde hace unos meses, me llama unas 20 veces al día, el departamento de recobros del Santander. Al principio les contestaba, les explicaba la situación, les indicaba el día en que podría hacer un ingreso, etc. Siempre con la amabilidad que me carácteriza. Entre otras cosas, porque entiendo que es su trabajo y se supone que no hay nada personal en su llamada.
Después de encontrarme con varias teleoperadoras de lo más borde, maleducadas y groseras que no solo no atendían a razones, si no que además se molestaban en tratarme como si yo fuera una vividora y mala persona. Dejé de cogerles el teléfono a pesar de que empiezan las llamadas a las 8 de la mañana y la última llamada es sobre …

#HoySoy YO

Me llamaban rebelde, de pequeña. No sé porqué

Ya que nunca fui de esas rebeldes que se encaran a nadie, no tenía el valor suficiente para hacerlo. 
Era de esas rebeldes que parece que obedecen, pero acaban haciendo lo que quieren. Así... discretamente. 

Es algo innato, un toque de supervivencia imagino. 

Cada uno crece y evoluciona como puede, o como le dejan. 

Ya adolescente, aprendí a usar mis "armas de mujer", que ahora, visto en la distancia, suena taaaan feo... 

La verdad es que nunca me he declarado abiertamente feminista. Ni bisexual, ni escritora, ni sincera, ni tantas cosas que soy. 
Supongo que porque no he tenido la necesidad de hacer ese tipo de declaraciones. 

Pero será por la edad, o por la seguridad en mí misma, que me ha costado más de cuarenta años conseguir, que ahora no me importa hacerlas. 

Sigue sin ser una necesidad, pero ya no guardo mi ser en la intimidad de mi familia y amigxs. 

Quizás también tenga mucho que ver, el tener a mi lado a unas grandes mujeres, que…

La pintora solitaria #Cuento

.craig / Foter / CC BY-NC-ND
Pareciese que nunca había sido feliz; que nunca hubiese sonreído libremente. 

Alba pasaba desapercibida en el gran restaurante, a pesar de ser la pastelera de uno de los restaurantes de postín de su ciudad. 
Menuda, rubia, de un blanco de piel que podríamos calificar de pálido, labios finos, ojos claros pero discretos.
Discreta.... esa es la definición perfecta para ella, una personita discreta.

Sus compañeros conjeturaban sobre su vida, pero nadie sabía nada a ciencia cierta. 
Nunca se le veía con prisa por salir, no hablaba de su familia, ni de sus aventuras o amores, ni de sus amigas o amigos. No hablaba por teléfono con nadie y, aunque era correcta con todo el mundo, nunca había sido social con el personal.

Pero eso era en su vida "de fuera", como le gustaba llamarla. Esa vida que servía para pagar las facturas; la que le convertía en una persona "normal"; la que había estudiado; la que le aportaba una rutina de la que huir.

Pero ella tenía…