Ir al contenido principal

Reinventar el Telediario

Hola,

Veo cada día las noticias, como casi todo el mundo.

Normalmente veo las de las 7:30 "Telenoticíes de tv3", mientras me visto para ir a trabajar.
Me gusta ver estas, porque son claras y directas. Dan la noticia y punto.

En cambio cuando llego por la noche son muchas las veces que mi marido pone las noticias de Antena 3, por ejemplo. Estas no las soporto.

Si hay cri$i$, pues hay cri$i$.
Encuentro terrible que no solo nos expliquen que ha aumentado la tasa de paro y que hay más empresas negociando con el gobierno las ayudas para evitar un ERE, sino que además se ceban dando minireportajes de lo horrible que es vivir en paro, o mendigando algo de ayuda o entrevistando a personas que tienen que robar para poder comer.

Si hay una enfermedad que, por desgracia, está haciendo estragos en Mexico y además se está propagando por todo el mundo, es normal que se informe a la población de lo que ocurre, pero encuentro fatal que además vayan entrevistando a las personas que están aterrorizadas en sus casas para no contagiarse, que de pronto informan que hay 16 casos en Valencia y a los 10 minutos sólo hay uno "posible" que no confirmado.

Si hay un terremoto en un pais, buscan las imágenes más crueles y macabras, avisando, eso si, "que estas imágenes pueden herir su sensibilidad".

Pero si aparece una persona a la que le ha tocado el supergordogordisímo, o una empresa ha conseguido un nuevo producto que va a dar trabajo a 50 personas durante un año, de eso no dicen nada.

Es por eso que en cuanto empiezo a ver que se ponen a "hurgar en la herida" para rellenar tiempo, cambio de canal y veo a Superman o me pongo una peli o música.

Me encantaría que hubiese un Telediario que de vez en cuando diese alguna buena noticia, QUE LAS HAY.

La esperanza ayuda al mundo a querer girar....

Comentarios

Entradas populares de este blog

LA TELEOPERADORA DEL BANCO SANTANDER.

Debo dinero. Voy con retraso en los pagos de la hipoteca, que tengo en el Banco Santander, porque el "iluminado" del director de mi oficina no hizo bien su trabajo (o no sabe utilizar la calculadora) y cuando se suponía que me iba a ayudar a solucionar un problema, me metió en otro peor.
Desde hace unos meses, me llama unas 20 veces al día, el departamento de recobros del Santander. Al principio les contestaba, les explicaba la situación, les indicaba el día en que podría hacer un ingreso, etc. Siempre con la amabilidad que me carácteriza. Entre otras cosas, porque entiendo que es su trabajo y se supone que no hay nada personal en su llamada.
Después de encontrarme con varias teleoperadoras de lo más borde, maleducadas y groseras que no solo no atendían a razones, si no que además se molestaban en tratarme como si yo fuera una vividora y mala persona. Dejé de cogerles el teléfono a pesar de que empiezan las llamadas a las 8 de la mañana y la última llamada es sobre …

#HoySoy YO

Me llamaban rebelde, de pequeña. No sé porqué

Ya que nunca fui de esas rebeldes que se encaran a nadie, no tenía el valor suficiente para hacerlo. 
Era de esas rebeldes que parece que obedecen, pero acaban haciendo lo que quieren. Así... discretamente. 

Es algo innato, un toque de supervivencia imagino. 

Cada uno crece y evoluciona como puede, o como le dejan. 

Ya adolescente, aprendí a usar mis "armas de mujer", que ahora, visto en la distancia, suena taaaan feo... 

La verdad es que nunca me he declarado abiertamente feminista. Ni bisexual, ni escritora, ni sincera, ni tantas cosas que soy. 
Supongo que porque no he tenido la necesidad de hacer ese tipo de declaraciones. 

Pero será por la edad, o por la seguridad en mí misma, que me ha costado más de cuarenta años conseguir, que ahora no me importa hacerlas. 

Sigue sin ser una necesidad, pero ya no guardo mi ser en la intimidad de mi familia y amigxs. 

Quizás también tenga mucho que ver, el tener a mi lado a unas grandes mujeres, que…

La pintora solitaria #Cuento

.craig / Foter / CC BY-NC-ND
Pareciese que nunca había sido feliz; que nunca hubiese sonreído libremente. 

Alba pasaba desapercibida en el gran restaurante, a pesar de ser la pastelera de uno de los restaurantes de postín de su ciudad. 
Menuda, rubia, de un blanco de piel que podríamos calificar de pálido, labios finos, ojos claros pero discretos.
Discreta.... esa es la definición perfecta para ella, una personita discreta.

Sus compañeros conjeturaban sobre su vida, pero nadie sabía nada a ciencia cierta. 
Nunca se le veía con prisa por salir, no hablaba de su familia, ni de sus aventuras o amores, ni de sus amigas o amigos. No hablaba por teléfono con nadie y, aunque era correcta con todo el mundo, nunca había sido social con el personal.

Pero eso era en su vida "de fuera", como le gustaba llamarla. Esa vida que servía para pagar las facturas; la que le convertía en una persona "normal"; la que había estudiado; la que le aportaba una rutina de la que huir.

Pero ella tenía…