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Cuento

Era un día como hoy, o como cualquier otro, da igual.

Maria se encontraba trabajando en su oficina, hacia ya unas horas que trabajaba, cuando empezó la jornada "real" para los trabajadores de su empresa.

Habían muchos compañeros que no la entendían, guapa, inteligente, soltera y feliz de serlo, sin hijos, con un puesto importante en su empresa que le encantaba y al que le dedicaba muchas más horas de las que le exigían, solo porque le gustaba hacer bien su trabajo.

Esa manera de ser, le había costado el fracaso de un par de relaciones, pero al ser una mujer sociable no tenia problemas para relacionarse y encontrar facilmente parejas "ocasionales".

Ese día, mientras tomaba un café, decidió que le apetecía encontrar a alguien con quien compartir su vida.
Estuvo todo el día analizando las virtudes de aquellos que conocía, por la noche salió de fiesta con sus amigos y amigas, entabló conversación con un par de extraños y pasó el resto de la noche con uno de ellos, al día siguiente se encontró con un directivo de otra empresa que tenia que hablar de negocios con ella y el flechazo fué instantáneo, inteligente, guapo, divorciado (o sea disponible) con dos hijos adolescentes. Congeniaron enseguida, al poco ya vivian juntos, se compraron un perro precioso y la vida fué tan genial como ellos querian que fuese. Fin.

Sé que no es la tipica historia de rico se enamora de pobretona y rica malisima les incordia hasta que triunfa el amor... pero es que ya me tienen un poco saturada de que para ser feliz hay que ser un pobre desgraciado, desafortunado aguantando a los ricos malisimos y crueles...

Que la vida puede ser genial siempre, solo hay que proponerselo y dar el primer paso (o eso espero) jejeje

CONTINUARÁ....

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