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Y dale con Dios...

He visto y leido en los periódicos, muchos comentarios sobre unas campañas de que Dios no existe y otras de que sí existe, en los autobuses urbanos de las ciudades.

La verdad es que eso, lo único que me demuestra es la falta de respeto que se tiene a los demás.

¿Que más dará lo que crean unos y otros?

Cada individuo,como tal, puede pensar lo que le dé la gana y eso no le convierte en mejor o peor persona.

Encuentro penoso que en el siglo XXI todavia se libren batallas en nombre de uno u otro Dios, y que algunas personas vean prioritário gastar un dinero más o menos elevado para intentar convencer a los demás de unas creencias tan personales.

Creo en las personas, creo que es lícito pensar en Dios o no, creo que es necesario creer en algo, pero no le veo sentido a estas campañas.

¿Porqué no utilizar esas campañas en localizar a personas desaparecidas? ¿o utilizar ese dinero para ayudar a tanta gente que hoy lo necesita?

Empecemos a respetarnos y a respetar a los demás, dejando que cada persona sea única y libre.

CONTINUARÁ...

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