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¿Realmente es necesario crecer?

Disfruto mucho de la compañía de mis hijas, sobre todo porque a su lado recuerdo lo genial que es ser un infante.

Me encanta ver peliculas clasificadas de "infantiles", porque mientras ellas ven la historia, yo me doy cuenta de los detalles, de la moraleja, de sus miradas mientras ven a un niño volar sobre el lomo de un dragón llamado Fuyu...

Que facil resulta reir mientras vemos al gato con botas de Shrek poner cara de pena o llorar mientras Mulan oye de boca de su padre -" El mayor de los honores, es tenerte a ti por hija..."
o emocionarnos cuando la ayudante italiana de la madre del prota de Los Goonies descubre las piedras preciosas escondidas en la bolsa de las canicas...


Ya iba al cine a ver este tipo de peliculas cuando todavia no tenía hijas, ahora es la excusa perfecta, pero la realidad es que me siento genial siendo una niña más, ilusionándome con las cosas, creyendo que los sueños se hacen realidad o al menos divertirme mientras me imagino dando un susto de muerte a "alguien" escondida en mi capa de invisibilidad, parecida a la que utiliza Harry Potter en la cámara secreta.


Y todo eso en los minutos que duran los días que paso en mi Narnia particular...


Imagino que habrá quien no me entienda, o quien crea que estoy loca.


A esos les reto a un duelo de espadas en el patio de armas del castillo en Camelot...

CONTINUARÁ...

Comentarios

  1. Madre mía, qué infantil...


    Me mira a mí
    No hay nadie más
    Y me ha rozado la pezuña sin temblaaaar

    No puede ser
    Mira hacia aquí
    Y juraría que la he visto sonreir

    Eeeees una maaaaagia extrañaaaaaa... (en fin, el punto ha quedado claro xD)

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