Ir al contenido principal

Amiga cri$$:

No hago más que oir hablar de ti por todas partes.
En los periódicos, en la televisión, en la radio, en la calle, en el trabajo, en casa.....
La verdad es que el tema ya está resultando cansino, si al menos fuese acompañado de soluciones o aunque solo sea de ideas.
Todo el mundo trata de evitarte y me pregunto: -¿Porque hay que evitarte?

Quizás sería mejor enfrentarte de cara, a lo mejor te perderiamos el miedo.
Al fin y al cabo solo eres una cri$i$ más de la cual hay quien está sacando partido, y el que no lo hace pronto se dará cuenta de que no eres tan fea como te pintan y que se te puede vencer.

Yo ya he estado hablando con tus colegas los bancos, me llaman cada día para recordarme que debo dinero y para minar mi moral y mi telefono con amenazas encubiertas, como si así consiguieran que me toque la loteria y pueda volver a ser la "colaboradora" ideal en sus listas.

La verdad es que te llamo amiga, porque gracias a ti estoy descubriendo un gran potencial que no creia que tenía.

Ahora sé que puedo trabajar más horas de las que establece el convenio laboral, además de preparar la cena del día y la comida del día siguiente, mientras hago una lavadora, y atiendo por teléfono al desagradable del banco que me toca las narices también por la noche.

Y he aprendido que mis hijas, pueden pasar de tener una canguro teniendo a una vecina que esté alerta por si pasa algo grave, a pesar de ser pequeñas.

He aprendido que agudizas el ingenio de los jefes(de mi marido en concreto) para poder exprimir más a los trabajadores por menos sueldo.

Y he aprendido a pensar en como crear una microempresa de teletrabajo para poder sacarme unos euros más durante el fin de semana y mientras ceno.

Gracias, me has enseñado mucho...

Comentarios

Entradas populares de este blog

LA TELEOPERADORA DEL BANCO SANTANDER.

Debo dinero. Voy con retraso en los pagos de la hipoteca, que tengo en el Banco Santander, porque el "iluminado" del director de mi oficina no hizo bien su trabajo (o no sabe utilizar la calculadora) y cuando se suponía que me iba a ayudar a solucionar un problema, me metió en otro peor.
Desde hace unos meses, me llama unas 20 veces al día, el departamento de recobros del Santander. Al principio les contestaba, les explicaba la situación, les indicaba el día en que podría hacer un ingreso, etc. Siempre con la amabilidad que me carácteriza. Entre otras cosas, porque entiendo que es su trabajo y se supone que no hay nada personal en su llamada.
Después de encontrarme con varias teleoperadoras de lo más borde, maleducadas y groseras que no solo no atendían a razones, si no que además se molestaban en tratarme como si yo fuera una vividora y mala persona. Dejé de cogerles el teléfono a pesar de que empiezan las llamadas a las 8 de la mañana y la última llamada es sobre …

#HoySoy YO

Me llamaban rebelde, de pequeña. No sé porqué

Ya que nunca fui de esas rebeldes que se encaran a nadie, no tenía el valor suficiente para hacerlo. 
Era de esas rebeldes que parece que obedecen, pero acaban haciendo lo que quieren. Así... discretamente. 

Es algo innato, un toque de supervivencia imagino. 

Cada uno crece y evoluciona como puede, o como le dejan. 

Ya adolescente, aprendí a usar mis "armas de mujer", que ahora, visto en la distancia, suena taaaan feo... 

La verdad es que nunca me he declarado abiertamente feminista. Ni bisexual, ni escritora, ni sincera, ni tantas cosas que soy. 
Supongo que porque no he tenido la necesidad de hacer ese tipo de declaraciones. 

Pero será por la edad, o por la seguridad en mí misma, que me ha costado más de cuarenta años conseguir, que ahora no me importa hacerlas. 

Sigue sin ser una necesidad, pero ya no guardo mi ser en la intimidad de mi familia y amigxs. 

Quizás también tenga mucho que ver, el tener a mi lado a unas grandes mujeres, que…

La pintora solitaria #Cuento

.craig / Foter / CC BY-NC-ND
Pareciese que nunca había sido feliz; que nunca hubiese sonreído libremente. 

Alba pasaba desapercibida en el gran restaurante, a pesar de ser la pastelera de uno de los restaurantes de postín de su ciudad. 
Menuda, rubia, de un blanco de piel que podríamos calificar de pálido, labios finos, ojos claros pero discretos.
Discreta.... esa es la definición perfecta para ella, una personita discreta.

Sus compañeros conjeturaban sobre su vida, pero nadie sabía nada a ciencia cierta. 
Nunca se le veía con prisa por salir, no hablaba de su familia, ni de sus aventuras o amores, ni de sus amigas o amigos. No hablaba por teléfono con nadie y, aunque era correcta con todo el mundo, nunca había sido social con el personal.

Pero eso era en su vida "de fuera", como le gustaba llamarla. Esa vida que servía para pagar las facturas; la que le convertía en una persona "normal"; la que había estudiado; la que le aportaba una rutina de la que huir.

Pero ella tenía…